EL VALOR DE “LO ARTESANO”

EL VALOR DE “LO ARTESANO”: tejido y sentido - una metáfora de la vida

“La artesanía pertenece a un mundo anterior a la separación entre lo útil y lo hermoso”. Octavio Paz - Premio Nobel de Literatura.

En un blog como éste, no podía faltar una serie de reflexiones de lo que para mí significa el concepto de “lo artesano”, y más concretamente la artesanía en el mundo de los tejidos.

Muchas pueden ser las definiciones de “lo artesano” o artesanía.

Su acepción etimológica deriva de las palabras latinas «artis-manus», que significa: arte con las manos.

Si miramos el Diccionario de la RAE, nos dirá de forma muy pragmática, que la artesanía es:
hacer objetos de uso doméstico a los que el artesano imprime un sello personal mediante trabajos realizados manualmente y con poca o nula intervención de maquinaria, a diferencia del obrero fabril.

Pero esto, no son nada más que definiciones sin sustancia. La artesanía para mí es mucho más.

Como profesora de música y educadora de instituto que soy, en “lo artesano” yo veo lo siguiente:

Cada vez que participas en una tarea artesanal estás marcando una diferencia. Y lo haces de forma pacífica, en la que además de desarrollar habilidades manuales, uno educa transmitiendo mensajes positivos y brindando piezas únicas a la comunidad que le rodea. Por lo tanto para mí, el elemento que sale de las manos de un artesano es sin duda alguna un producto cultural.

Algunas veces, me produce tristeza ver como a los productos artesanos habitualmente se le califica como cosa bonita, curiosa... pero no se le da el valor añadido y transcendente de elemento cultural.
O cuando, lo hecho a mano (cuando está bien hecho) gusta, pero lo acompañamos con el comentario: lo artesanal es caro. Ya que es entonces cuando hay que tener en cuenta que el artesano, al hacer, inventa lo que hace y cómo hacerlo, cuidando al máximo el detalle, intentando conseguir la perfección en función del mayor o menor grado de maestría adquirido. 
        
Por eso, cuando miréis las cosas que hay en mi Blog, pensar por favor, que son parte de un ritual maestro. Eso sí, armonizado cada vez de un modo diferente. Al igual que cuando alguien se sienta a un piano y toca siempre las mismas 7 notas, pero cada vez de modo diferente para dar forma a las diferentes obras musicales, las cuales, cuanto más las tocas mejor suenan.

Hacerlas ha sido todo un gusto, un disfrute. Cada pieza ha sido producto de un trabajo con características especiales, cargadas de emocionalidad, estética y tradición.
Donde se ha cuidado cada pequeño detalle, procurando siempre que las medidas, proporciones y materia prima estuvieran en los porcentajes adecuados y que fueran de buena calidad.

Cada pieza de las que aquí aparecen, tienen una personalidad propia, el atributo de la individualidad y el valor de ser cada una de ellas piezas únicas.

Son producto de las experiencias vividas, cuya iniciación y aprendizaje se debieron a la observación y transmisión de técnicas utilizadas por mi familia, en especial mi abuela y mi madre (tendríais que ver las cosa que hace) y la inquietud creativa que siempre he tenido desde niña. En definitiva, una manera de seguir aferrada a mis raíces.

Cuando me pongo a tejer o coser la vida, parece más simple, pacífica y alegre.

¿Sabíais que los textiles fueron el orgullo del hombre, solución de vida y encuentro consigo mismo?

En Grecia las leyendas basadas en la acción de tejer conllevan el símbolo de la paz, de la moral, del amor, de la fidelidad y de la paciencia.
El tejido como acto de tejer representa en la mayoría de las culturas el proceso de la creación, vinculado a la acción “solar”, es la metáfora de la vida.


El arte de tejer es una de las primeras actividades en que las manos del hombre se ocupó, construyendo soluciones y logrando resultados. Los testimonios históricos nos indican que el hombre primitivo antes de consignar su forma de vivir, trabajar o divertirse ya había adelantado cómo alimentarse, cómo construir su refugio, cómo solucionar las necesidades básicas y cómo protegerse -mediante vestidos-, contra las inclemencias del tiempo.

El tejido aparece desde los primeros tiempos como una consecuencia utilitaria y complementaria de la vida. Está atado a las necesidades básicas.

Así que no sé si será por todas estas consideraciones, pero desde siempre me llamó la atención el mundo de la costura. Eso sí, actualizada y llevada al contexto de hoy en día. Porque la artesanía no debe ser cosa del pasado, sino presente y futuro para que sus valores sigan trascendiendo y contribuyan a crear una sociedad mejor y más equilibrada.

Y con este afán, en mi concepción de cómo diseñar tejidos artesanales, no encuentro mejor forma de enfocar esta actividad, que mediante un diseño participativo, donde el usuario final de las prendas se integre en todo este proceso diseñando y proponiendo desde el principio hasta el final sus propias creaciones, si así lo desea. De esta forma todos podemos ser artesanos de una manera u otra.

Así que por último, sólo me queda animaros a que os convirtáis en artesanos y dejéis vuestra impronta “de autor” y creador a través de vuestros diseños, a los cuales, yo estaría encantada de darles forma.

¿Cuándo ponemos en marcha la máquina de “lo artesano”?

¡¡Anímate y dime que te gustaría crear!!

Enca